Bautizo pregonado

Ayer la fría tarde fue larga. Intensa. Llena de contenido y argumentos que ratifican un Camino claro y diáfano pero no por ello fácil.
Un íntimo Bautizo, lleno de contenido y Verdad, daba sentido al trabajo diario y anónimo que llena de Vida una Iglesia a la orilla del río. Una Iglesia siempre próxima en el barrio.
Cuando la tarde se convirtió en noche, un amigo y hermano, vino a pregonar el centenario que la Parroquia establecida en la Iglesia mencionada cumplía. Centenario de una oficialidad que ya se desarrollaba tiempo antes. El Templo se llenó de barrio y el barrio de templo, donde por no faltar, no faltó ni el cante por soleá.
La fría tarde de ayer se llenó de futuro y de historia. De Hermandad. Espina dorsal de ambos acontecimientos, pues gracias a ella, ayer una parroquia cumplía cien años y un hermano los pregonaba. Y en esa parroquia, una preciosa niña nacida bajo el amparo de la Fundación Virgen de la O, era bautizada.
Ayer la tarde se llenó de Camino, Verdad y Vida. Ayer un Bautizo pregonó la buena nueva. Ayer un pregonero se bautizaba… y menudo bautizo.
Ayer se llenó de sentido mi Casa… Y la de usted, cuando quiera.