Lluvia

Ese líquido elemento, tan preciso y entrañable, que sin él no existe vida, que sin él no vive nadie, que sirve pa que yo beba entre tinto y tinto ¿vale?...
Que con él todo florece y la Minilla se sale, crecen los pastos del campo y comen los animales y pa el pan de cada día se verdean los trigales; y cantan los pajaritos; y se rellenan los mares; y crecen todos los ríos de arroyos con sus caudales…
¿Quién te quita a ti la gracia? ¿Quién te niega tus bondades? ¿Quién dice que tú seas mala cuando la sed nos invade?...
Pero cuando llega el tiempo de la luna que tu sabes ¿por qué no te da una güerta y te vas para otros lares y nos dejas disfrutar del Nazareno y su Madre caminando por Triana, por Sevilla, por sus calles?
Después de un año de espera, después de un mes de montajes, llegas tú, agua graciosa, a darnos a tós la tarde.
A ver si el año que viene, como una amnesia suave, cuando llegue primavera y la luna que tu sabes, te olvidas de éste trocito de tierra llena de arte y te da una güertecita… ¡Con tu puñetera madre!