Pregonero


Este sí que es pregonero, no crean que estoy de guasa. Da un pregón desde hace lustros que no sale de garganta; puesto que lo lanza un mudo… Sigo sin estar de guasa.
Un mudo que cuando viene el Viernes por la mañana a visitar a su madre la Virgen de la Esperanza entre el sol del mediodía que baña toda Triana y el Sol que bajo su palio va repartiendo su Cara, proclama a los cuatro vientos con sonidos desde el alma, el pregón más sevillano que usted nunca imaginara y que todos los presentes, lo esperan; por eso callan, esperando que el milagro se produzca ante sus Plantas cuando Francisco Rodríguez; que es el Muo de Sant’ana, le diga a María Santísima lo que Sevilla proclama y que mejor que con voz prefiere que lo haga el alma, y a él pone pa que le diga: ¡Guapa, Guapa, Guapa y Guapa!