Camino


Triana coge camino en cuanto despunta el alba y con ecos de sus fraguas toma son de peregrino.
Tiene claro su destino hacia una Paloma Blanca, y a rendirse va a sus plantas con la alegría y el gozo del que sabe que en su pozo todas las penas se arrancan.

El barrio resume aromas de corrales ya perdidos y se reencuentra con hijos que al arrabal siempre asoman.
Lo reconquistan y toman en días señalaitos para cumplir con el rito que desborda la mañana y decir: ¡Viva Triana! En un espontáneo grito.

Casi dos centurias lleva mi barrio haciendo camino y dejando entre los pinos unas sevillanas nuevas.
Marcando por las arenas su compás y poderío tras Simpecao de tronío de una Virgen Chiquitita andando se va a tu Ermita para rezarte, Rocío.