Falserío

Qué le gusta un homenaje a un trepa falso y rastrero, y codear sus mentiras delante de un retratero con los abrazafarolas en cóctel de pasteleo. Con hipócrita sonrisa y espíritu puñalero, que va clavando en la espalda oculto en su burladero.
Qué le gusta hacer su patria dejando siempre el letrero, y pasear vanidades entre un puñao de embusteros que van con la trompetilla vendiendo su falso fuero a mediocres que se creen el cuento del alfarero.
Qué le gusta entremezclarse en ese ambiente guarrero, y oculto con su antifaz, como un viejo bandolero, pensar que la gente es tonta y no conoce su juego de medrar entre los platos cotilleando misterios a cambio de algún favor que le ofrezca otro rastrero.
Qué asco y que nauseas dais volando en el abejero, buscando oportunidades con el aguijón puntero para colgaros medallas que calienten vuestro ego.
Sois la viva estampa, con vuestro honor carroñero, de los que un día a latigazos Jesús expulsó del Templo.