Así de fácil


Qué fácil y grande es vivir de capirotero, y al margen de este mundillo de trepas chirigoteros, vivir con fe esta fiesta pasando de carroñeros.
Qué fácil y grande es pasar de los fariseos, que si no tienen un cargo, empiezan el bamboleo, babeando por rincones sus besos y pasteleo.
Qué fácil y grande es amar la Semana Santa, sin necesidad ninguna de ver como apesta y canta la mugre de caricatos que escondidos soliviantan.
Qué fácil y grande es entremezclarse en la bulla, olvidándose de todo, e ignorando al que murmura pamplinas de marujona con envenenada puya.
Qué fácil y grande es quererte sin condiciones, sin importarte un comino falsas representaciones de amores de pantomima y lágrimas de mojones.
Qué fácil y grande es pasar de todos vosotros: de meapilas convulsos, de entregadores de foto, de directores artísticos, del otro y del de la moto.