Siempre toca

Ya la tienen por Triana; colgada en estanterías, ofreciendo los millones y dando los buenos días al que se fije en el número y, al ver la fotografía, exclame dando de cara: “¡Ay! Virgencita mía, a ver si “puesé” este año y me das una alegría…” Y el veintidós de diciembre, oyendo la lotería, pego un bote del sillón y me salto la camilla…
Y si ese no es mi día, que lo sea el Viernes Santo saboreando “mecías”. Escuchando tus varales.  Entre un raso que te guía por Temprado, Dos de Mayo, Rodo y Carretería. Andando sobre los pies, llena de sevillanía, perfumando con tu andar portales y celosías como una Rosa temprana que va llenando ese día de aroma, todas las calles, de geranio y clavellinas...
¡Qué eso sí que es premio gordo…! Y no el de la lotería.