Escalera de la Gloria

Escalera de la Gloria, pero en el sentido inverso, pues será cuando la bajes cuando el cielo tocaremos.
El cielo de una Semana que, nos traerá tu descenso, parsimonioso, suave, lento, cadente y eterno, que nos dejará a las puertas del siempre esperado sueño: el que cada primavera se repite en los adentros de este pueblo que te ama y de azahar busca encuentros.
Será tu eterna bajada la antesala del anhelo de verte Estrella radiante, con aires camaroneros… Y encontrarnos tu Amargura, envuelta en nube incienso… Y tus Dolores punzantes, entre naranjos espesos… Y un caudal de Aguas salobres por tus mejillas corriendo… Y tu Encarnación Bendita bajo párpados de fuego de un sol que por la Calzá, sus rayos te irá poniendo.
Veremos la Gracia llena de tu Dulce Nombre eterno meciéndose bajo un palio, que se convierte en un cielo… Y veremos tu Victoria sobre todo el firmamento, pues no cabe ser más guapa… ¡Que paras el río en San Telmo!
Y entre el secreto azahar, de la calle de El Silencio, nos llegará el susurrar de algún prometido rezo…
Y al despuntar la mañana, se nos detendrán los tiempos, absortos en tu Esperanza cuando hasta el sol quede quieto embelesado en tu Cara de perfiles asimétricos.
Serás Tú, Virgen del Valle, con tu llanto de descenso, la que nos ponga a las puertas del más esperado sueño.