Armatoste

La primera vez que vi el engendro de la foto, por el perrito piloto, te juro que me creí que era para hacer pipí al ver al niño en pelotas y que, todas esas notas, que en la base tiene puestas, solicitaban expuestas trabajo, piso o marmota.
Conforme me fui acercando, pensé en un kiosco de helados que se encontraba cerrado porque estaba descansando, la niña, que trabajando en esos sitios de marras, le da cortes a las barras… Pero entonces, el chiquillo, ¿qué hace con el pinganillo colgando en to lo alto…? Y me dije en tono alto: ¡yo me viatomá un tintillo!
Y ya, en la Bodeguita, mientras me tomaba el tinto, llegó mi primo Jacinto con su mujer, Encarnita, y tras pedir dos fresquitas me explicó qué es lo que era: “a la cerámica trianera, primo, y los cartelitos son soleás que han escrito…”
Yo me quedé sentaito, pensando qué le decía, mientras me daba el fresquito del ventilador del bar… No sabía qué contestar, y le pregunté: ¿de veras? ¡Que sí, primo! Respondió. Y entonces le dije yo: ¡po vaya mojón!... ¿te enteras?