Ganas de ti

Hoy tengo ganas de verte y que atravieses mis venas. Sentirte en lo más profundo, y que tus cuatro azucenas sean mis puntos cardinales. Que no merezca la pena salirse de entre ellos cuatro a buscar tierras ajenas, que no llenan mis sentidos, como tú, que me condenas a ser preso en los cabellos de tu gitana melena.

Tengo hoy ganas de tu son, ese que en noviembre suena a un Tenorio enamorado de una Inés de luna llena que entre los brillos de un río la convierte en su galena. Igual te siento yo a ti, y en tus perfiles se llena mi alma de nuevos días. Y esta vida mía terrena, se convierte en celestial entre tu brisa serena.

Hoy necesito tu luz, esa que derrama plena por tus perfiles de otoño de mirada ojimorena. La de atardeceres cortos de un ocaso que rellena de ocres jirones el cielo buscando la Macarena y que bajando por Feria, en espadaña rodena, se posa para anunciar que una Amargura, su pena, consolar quiere en su mano que ofrece como patena.

Hoy tengo ganas de ti. Igual que el que algo estrena. Tengo ganas de soñarte de radiante nazarena. De volantes en la noche. O de saltitos que suenan a seises en presbiterio de inmaculada novena. Hoy tengo ganas de ti, de perderme en tu colmena de gracia llena de luz. Solo una duda me queda: ¿cuándo no tengo yo ganas de amar tus carnes morenas?