Felicidades, Señora

Felicidades, Señora; cada año más hermosa. Cada Adviento más radiante. Cada invierno más preciosa.
Otro año, Madre mía, bajas y nos reconfortas y tu presencia Divina ofreces al que la toma cuando a tus manos camina buscando frescor de rosas.
Antes de empezar el día, ya Triana lo anunciaba: con cornetas a porfía y fuego de luminarias pregonó a los cuatro vientos que a orillas del río que pasa, por la Gracia de Dios Padre, con redobles de campanas, una Doncella del barrio del Amor fue fecundada.
Triana espera tu Fruto tan sólo en una semana, pero hoy te felicita y se arrodilla a tus plantas para extasiar sus sentidos ante la Divina Gracia de quien es Madre del mundo.  Expectación y Esperanza.
Felicidades, Señora. Cada año estás más Guapa.