Una de babas

Mientras contaban mentiras, en campaña que empezaba, y con los rollos de siempre se reñían y se insultaban, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Mientras soplando y sudando, con la cara colorada, los que venían de la calle a la habitación llegaban, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Mientras el hospital del SAS, de recortes se llenaba, y ni siquiera la máquina de los cafés funcionaba, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Mientras la gente buscaban, una tele conectada, para ver a futbolistas cómo se daban patadas, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Mientras llegaban visitas, con globo y flor perfumada, y la noche con el día entraban por la ventana, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Mientras perfil y parecidos, los que llegaban buscaban, y ella dormida en mis brazos el chupete meneaba, yo con carita de tonto, me llené el pecho de babas.

Y mientras me seguían cayendo, por el pechito las babas, yo no me daba ni cuenta, porque tan sólo pensaba, mirándole la carita, ¡lo guapísima que estaba!